Un guardia de seguridad que trabajaba en la sucursal de ServiEstado de San Bernardo murió de un disparo en el rostro esta tarde en medio de un confuso incidente, sobre el cual se informó de manera preliminar que se trataba de un asalto.

Carabineros descartó esa versión, e indicó que tras la detención ciudadana del autor del crimen se logró acreditar que se trataba de un hombre de 60 años, sin antecedentes penales ni policiales, y que además contaba con una arma inscrita a su nombre para defensa personal.