El gobierno de Estados Unidos insistió en que los migrantes que lleguen a la frontera sur del país de manera ilegal serán “devueltos” a sus naciones de origen, después del cruce masivo en los últimos días de más de 13.000 migrantes, en su mayoría de Haití.

“Si viene a Estados Unidos ilegalmente, será devuelto. Su viaje no tendrá éxito y pondrá en peligro su vida y la de su familia”, dijo en Del Río, en Texas, el secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS), Alejandro Mayorkas, quien recibió la última actualización de las autoridades migratorias sobre la situación en esa localidad.

El titular del DHS dijo estar preocupado porque los haitianos que están llegando a Estados Unidos “están recibiendo información falsa que señala que la frontera está abierta o que el Estatus de Protección Temporal (TPS, en sus siglas en inglés) está disponible”.

“Eso es información falsa, la migración irregular plantea un riesgo de seguridad grave para los propios migrantes que intentan ingresar ilegalmente a Estados Unidos”, agregó.

En este sentido, señaló que el TPS lo recibirán “solo los haitianos que vivían en EE.UU. antes del 29 de julio” y recordó que pueden recibir ese amparo migratorio si cumplen con ciertos requisitos.

Así, insistió en que las personas y las familias que llegan a la frontera sur “están sujetas a restricciones fronterizas, incluyendo la expulsión”.

Estados Unidos empezó este domingo a deportar a decenas de los haitianos retenidos en el campamento improvisado bajo el puente y trasladó a otros a diferentes lugares de la frontera. Además, la Oficina de Protección y Aduanas de EE.UU. (CBP) ha enviado 600 agentes a la zona de Del Río para aumentar el ritmo de trámites migratorios.

De acuerdo a Mayorkas, la intención del Gobierno de Joe Biden es aumentar la capacidad de los tres vuelos diarios de deportación en dirección a Puerto Príncipe, la capital haitiana.